20 de noviembre de 2008

Graduaciones y segundas oportunidades




Hace unos días atrás conversábamos con José Becerra (uno de mis amigos en Twitter y con el que fuimos compañeros de colegio) sobre la segunda fiesta de ex alumnos del Chilean Eagles College de La Florida, y recordábamos el terrible incidente que nos dejara sin graduación, del recuerdo que eso dejó, y de como nuestra generación, la de 1996, se hizo famosa por eso.

En medio de la conversa llegamos a una noticia aparecida en El Mostrador, en la cual se contaba la historia de la generación 1972 del liceo Abate Molina de Talca, quienes también fueron castigados por una broma que le hicieron a un profesor y se quedaron sin ceremonia de graduación. Lo relevante de esto es que finalmente, después de 36 años, pudieron finalmente licenciarse y recibir sus diplomas en el mismo colegio.

Entonces, la pregunta quedó dando vuelta en el aire: ¿y si nosotros nos organizaramos y le pidieramos al colegio que nos vió crecer que nos licencie, tal como debió pasar hace 12 años atrás?
En lo personal, pienso que la vida nos da segundas oportunidades y que no sería tan descabellado poder saldar esa deuda que tenemos con nuestra historia de vida.


1 comentario:

Daniel dijo...

Yo no lo veo como una petición tan descabellada, no pierden nada con intentarlo.
Saludos